Agricultura regenerativa

La trofobiosis es la existencia de la vida a partir del alimento. Estudiando los principios activos y sus efectos iatrogénicos, junto al impacto que provocan las síntesis tales como las de los productos xenobióticos, la teoría surge entre 1969 con el biólogo Fracis Chaboussou. Su argumento se centra en que la intensidad del ataque de insectos sobre la vegetación depende del equilibrio de su estado nutricional. Bioindicadores del estado de armonía nutricional de la vegetación, los insectos son amigos y no enemigos. Es decir, la patología es la manifestación del disturbio mineral. La falta nutricional activa el estado de supervivencia de la memoria celular, microbiológicamente descendiente de la anaeróbica cianobacteria. Debido a deficiencias minerales, el cáncer es un tipo de hambre y de pérdida de memoria de las células que, insanas, se hiperreproducen para, mediante este comportamiento alterado, “calmar” su hambre. De hecho, todos los tratamientos del cáncer más efectivos se basan en la activación enzimática, de vitaminas y de minerales.

La proteína es un mecanismo formado por una secuencia de aminoácidos soldados entre sí por enzimas, activadas y constituidas por minerales y cuyo sistema auxiliar son las co-enzimas, constituidas por vitaminas, y divida durante la digestión en aminoácidos libres mediante la proteolisis, un esfuerzo a partir del que se podrá transformar la proteína vegetal en humana y que, como la proteosíntesis que formará la carne, requiere de la energía libre azúcar. La armonía de la vida es la relación entre lisis y síntesis. De esta manera, sabiendo que los insectos son 97% proteína y, por tanto, seres casi exclusivamente proteosintéticos, comprobamos que en la vegetación buscan los aminoácidos libres y azúcares predominantes en el estado de lisis propio del desarrollo, punto de crecimiento en cuyo jugo están los elementos que constituirán la hoja, por lo que en la agricultura orgánica se favorece el estado de síntesis sobre el de lisis, asegurándose, mediante la proteosíntesis estimulada por diversa materia orgánica, de que la vegetación se arme rápidamente, porque, cuanto más ágil sea el ciclo de síntesis y lisis, menos posibilidades tendrá el insecto (indicador del desequilibrio nutrional suscitado por la falta del constituyente enzimático necesario para la sínteis). Como elementos básicos para la armonía y regulación de la velocidad de síntesis, cabe destacar el potasio y el silicio, así como avisar de que el mejor insecticida es el alimento. Igualmente, la vegetación sirve al insecto las hojas centrales en descomposición que ha dejado amarillas tras reabsorverles el nutriente que enviará arriba para defender a los puntos de crecimiento. El amarillo significa lisis, y la celulosa de estas hojas es el alimento que los hongos transforman en energía. Con embargo, los pesticidas son un veneno que disuelve la cera impermeable del vegetal, penetrándola y matando su bioquímica. La mitocondría toma oxígeno por la noche para oxidar la energía que el cloroplasto acumula en la fotosínteis a lo largo del día y durante la emisión de oxígeno. Pero, la fosforización oxidativa producida por el diester-fosfórico incrementa los niveles de azúcar en el vegetal, atrayendo al insecto, por lo que los pesticidas requieren una periodicidad de uso cada vez más frecuente, ya que cada aplicación, aparte de matar a los insectos bioindicadores, iatrogénicamente provoca nuevas concentraciones de energía. En otras palabras, el cuento de la resistencia de los insectos es erróneo. Sencillamente, el azúcar del veneno sumado a los aminoácidos de la descomposición de los fertilizantes nitrogenados, cambia el metabolismo digestivo de las nuevas generaciones de insectos y altera sus comportamientos, aumentando su longevidad, fertilidad, fecundidad, puesta de huevos y número de huevos en cada puesta, así como el porcentaje de hembras respecto al de machos y el acortamiento de los ciclos de reproducción.

Agricultura

Importante es la ceniza porque estimula la proteosíntesis vegetal, reduciendo la concentración de azúcares, la disponibilidad de aminoácidos libres y, por tanto, la parasitación vegetativa del hongo, así como las rocas paramagnéticas que, cuanto más volcánicas, mejor ordenan la asimilación y capacidad de retención del agua, ya que las rocas ígneas, hijas del fuego, son de una energía enorme.

La falta de minerales conduce a la dominación, coincidente con la desmineralización de los alimentos y contraria al buen funcionamiento cerebral. La transformación orgánica sólo es favorable a la vida a través de la diversificación mineral, por lo que, como diría Vladímir ‘Noosfera’ Vernadsky, la Ecología ha de discutir en profundidad la vinculación con el entendimiento de la vida. Contrariamente, la acumulación, la dominación y la silla coforman el pesado mecanismo de fijación de las ideas y del raciocinio neolítico. Porque la vida es una continua cagada. Pero. Necesitamos la descomposición, la Entropía, la Biodiversidad…

Vídeo con Jairo Restrepo y subtítulos en inglés: http://youtu.be/qTAQx17A-_I